La etapa de Portomarín a Palas de Rei, es la más larga del Camino Francés en territorio gallego.
La Sierra do Careon, Zona de Espacial protección de los valores naturales, baña parte del municipio de Palas de Rei y tu siguiente etapa hasta Melide. Además del patrimonio natural, Palas cuenta con un amplio patrimonio artístico y numerosos restos arqueológicos, de los cuales queremos destacar el Castillo de Pambre, uno de los pocos castillos y fortalezas militares que quedaron en pie tras la revuelta Irmandiña y del que recientemente se realizó un estudio antracológico, es decir, de recolección, identificación botánica y estudio de los carbones y maderas recuperadas.
Es esencial mantener el grado de naturalidad de aquellos espacios forestales considerados naturales y seminaturales, así como preservar los hábitats singulares, que por sus particulares características ecológicas motivan su conservación.
Una gestión no intensiva es más próxima a dinámicas y procesos naturales que una intensiva, sin embargo, el abandono de una superficie puede conducir a una degradación del ecosistema forestal y a un aumento de los riesgos para su conservación, de ahí la importancia de su estudio y correcta planificación para alcanzar un equilibrio.
La Sierra do Careon
Se trata de una sierra de un gran interés geológico y de una excepcional relevancia botánica, perteneciente a la Dorsal Gallega, es un pequeño cordal montañoso de perfil escalonado y relieves suaves, cuya máxima altitud alcanza los 798 m.sn.m.
Son abundantes los riachuelos de montañas que se juntan en el río Furelos, afluente final del Ulla, así como extensas zonas de matorral. Podemos encontrar infinidad de plantas comunes pero también especies endémicas de especial protección.
Castaños, robles, pinos, abedules, fresnos, y un largo etc, acompañados de una rica variedad faunística como el lobo, jabalí, corzo, perdices, liebres, garzas..
Existen numerosas rutas de senderismo que recorren el espacio, e incluso las carreteras locales que cruzan los altos son de interés paisajístico.
La Sierrra de O Careon que abarca parte de los municipios lucenses de Friol y Palas de Rei, haciéndose extensivo a los vecinos de Melide, Santiso y Toques en la provincia de A Coruña, está incluida en Red Natura 2000 y se trata de una zona ZEPVN.
Las zonas de especial protección de los valores naturales (ZEPVN) son aquellos espacios de los que, por sus valores o interés natural, cultural, científico, educativo o paisajístico, es necesario asegurar su conservación y no cuenten con otra protección específica.

Castillo de Pambre

A las orillas del río Pambre, en lo alto de una colina y sobre zona rocosa, se sitúa el Castillo de Pambre, construído a finales del siglo XIV por Gonzalo Ozores de Ulloa, considerada la mejor muestra de arquitectura militar medieval de Galicia, pues es uno de los pocos castillos y fortalezas militares que quedaron en pie tras la revuelta Irmandiña de 1467, junto con el de Monterrei en Verín o Soutomaior.
Cercado por una muralla defensiva de unos 5 metros de espesor y adaptada a la configuración del terreno en el que se encuentra, se alza el Castillo de Pambre. El edificio central está formado por una torre de planta cuadrada, flanqueada por otras cuatro de menor tamaño, también cuadradas y comunicadas entre sí por una muralla.
Dentro de la muralla nos encontramos con el edificio de planta cuadrada con 4 torres en las esquinas. A la derecha de la entrada veremos la capilla de San Pedro, construida a finales del siglo XII.
En el centro se sitúa la gran torre o Torre del Homenaje, con tres plantas y 11 metros de lado, desde la que tendrás unas vistas son espectaculares, con verdes campos salpicados de árboles. La primera planta es ciega y su interior se ilumina a través de pequeñas ventanas. En la segunda planta existen vestigios que permiten imaginar un puente interior que comunicaría esta planta con la muralla, a través de una puerta con arco apuntado y escudo de armas de los Ulloa. En la tercera planta hay un ventanal de arcos apuntados.
Estructuras metálicas y pasarelas de madera, te llevarán a lo largo de 3 torres y diversas estancias
En 2011 fue declarado Bien de Interés Cultural.
Muestras de carbón y madera
Durante la intervención arqueológica desarrollada en el Castillo de Pambre en el año 2014, en relación con las tareas de rehabilitación del conjunto de edificaciones del castillo, fueron recuperadas muestras de carbón, que permitieron un análisis antracológico1, dendrológico2 y tafonómico3 de varias muestras de carbón. (1Recolección, identificación botánica y conservación de los carbones y maderas recuperados en contextos arqueológicos o yacimientos naturales. 2Ciencia y estudio especializado en la caracterización e identificación de plantas leñosas. 3 Parte de la paleontología que estudia los procesos de fosilización y la formación de los yacimientos de fósiles)
Los datos obtenidos permiten definir el uso como combustible de los recursos leñosos que realizaron los ocupantes del castillo durante los siglos XV-XVII. Se documenta un predominio de la madera de roble, seguida del avellano, junto con una gran diversidad de taxones, especialmente de árboles frutales, mientras que los de matorral son poco significativos en el conjunto. Esto a pesar de coincidir con un período frío, la Pequeña Edad del Hielo, y de la importante deforestación registrada tanto en los datos paleoambientales como en la documentación.
Han sido analizados más de 800 fragmentos de carbón recuperados de tres muestras de sedimento recogidas en un perfil del área de excavación situada frente a la puerta de la Torre de Homenaje. Los carbones estaban relacionados con un depósito interpretado como basurero y están datados a partir de los materiales asociados, fundamentalmente cerámica y monedas, entre los siglos XV-XVI, pudiendo llegar incluso a inicios del siglo XVII.
El análisis antracológico ha permitido identificar 17 taxones arbóreos y arbustivos Quercus sp. caducifolio, Corylus avellana, Castanea sativa, Fabaceae, Erica sp., Prunus sp., Rosaceae/Maloideae, Salix/Populus, Quercus/Castanea, Fraxinus sp., Quercus sp., Quercus sp. perennifolio, Sambucus sp., Frangula alnus, Juniperus sp., Juglans regia y Erica arborea/australis. Se han identificado también algunos fragmentos de corteza que no ha sido posible asignar a ningún taxón.
La investigación realizada por María Martín-Seijo, financiada por una beca postdoctoral Plan I2C mod. B con el proyecto “MATERIAL-Materiality and Material Culture: Wood and Other Plant-based Materials in Archaeological Contexts”. La intervención arqueológica dirigida por Santiago Vázquez Collazo y Carlos Fernández Rodríguez de la Universidad de León, que se encargó de la recogida y procesado de las muestras. El análisis antracológico se llevó a cabo en el Laboratorio de Arqueobotánica del Grupo de Estudos do Noroeste Ibérico-Arqueología, Antigüidade e Territorio (GEPN-AAT) de la Universidade de Santiago de Compostela.
Torrentes do Mácara
Desde el Castillo de Pambre puedes realizar una ruta de senderismo de dificultad media, El Sendero del Pambre.

Este sendero, que discurre paralelo al río Ulla te conducirá a lugares de gran belleza como los Torrentes del Mácara, pero será en la totalidad de tu paseo en la que disfrutarás del paisaje y de la diversidad de flora y fauna.
Este tramo del río Ulla, formado por rápidos, cascadas y pozas, aderezado con un bosque donde predominan fresnos, alisos, abedules… encontrarás el lugar idóneo para relajarte y desconectar de tu día a día.
Con la compañía que ofrece el sonido del agua, con sus zonas de remansos y bruscas rompientes, podrás encontrar restos de antiguos molinos e incluso verás el antiguo balneario de Frádegas, cuyas aguas sulfurosas tienen un reconocido prestigio.
La confluencia del Pambre con el Ulla, aguas abajo de Mácara, resulta igualmente de gran belleza.
Se trata de una zona donde se práctica la pesca. La Asociación de pescadores de la Ulloa es una de las sociedades de pesca con mayor número de socios de la provincia de Lugo, lo que la convierte en un referente en todas aquellas iniciativas que se llevan a cabo para fomentar una actividad respetuosa con el medio ambiente y conseguir el relevo generacional en la pesca de río.
¿Qué saber?
Las tierras de Palas de Rei han servido de fuente de inspiración a escritores como Álvaro Cunqueiro o Emilia Pardo Bazán, que ambientó su obra más relevante en el Pazo de Ulloa.
Palas de Rei cuenta con un amplio patrimonio artístico que refleja su pasado señorial, fortalezas, torres, castillos y pazos, conservando también numerosos restos arqueológicos como mámoas, dólmenes y castros.
Algunos de estos lugares despiertan especial interés, como el Castillo de Pambre, las Torrentes de Mácara, la Iglesia de Vilar de Donas, La Sierra del Careon, etc.
Iglesia de Vilar de Donas
En cuanto a la arquitectura religiosa, destaca la iglesia de Vilar de Donas, uno de los referentes principales del románico gallego, declarada en 1931 monumento histórico-artístico, y que puedes visitar.

Se trata de una construcción de mitad del siglo XII, originalmente como monasterio femenino, de ahí el nombre de “donas” y donado a la Orden de Santiago en 1184. Tiene planta de cruz latina, con nave principal cubierta con armadura de madera y crucero rectangular con bóveda de crucería, cuenta con tres ábsides abovedadas. Sus pinturas murales forman uno de los conjuntos más destacados y mejor conservados de Galicia.
El Papel de PEFC
Es esencial mantener el grado de naturalidad de aquellos espacios forestales considerados naturales y seminaturales, estableciendo medidas de carácter preventivo para garantizar su persistencia, por lo menos en el grado actual de conservación, y establecer mecanismos de defensa de relictos valiosos.

Una gestión no intensiva es más próxima a dinámicas y procesos naturales que una intensiva, sin embargo, el abandono de una superficie puede conducir a una degradación del ecosistema forestal y a un aumento de los riesgos para su conservación.
Las particulares características ecológicas de determinados biotopos forestales (alta diversidad, especial vulnerabilidad, representatividad, presencia de especies endémicas, raras, protegidas o amenazadas, reservas genéticas, etc.) convierten los hábitats en singulares, y motivan su conservación, exista o no normativa específica que así lo determine.
En la gestión de los montes, se deberá tener en cuenta el mantenimiento de los hábitats singulares existentes, por lo que se identificarán en el documento de gestión del monte, con un registro cartográfico, contemplando las medidas necesarias para su conservación.















