Galicia es una importante potencia forestal en Europa, no solo debido a que el 47% de nuestro territorio es superficie forestal arbolada con elevada productividad, sino que también cuenta con una potente industria forestal,  aportando el 57% de la madera cortada anualmente en España. Aserraderos, producción de tableros, pasta de papel, carpinterías, fábricas de muebles…, Galicia es lider nacional en empresas responsables certificadas PEFC, garantizando a sus clientes el origen legal y sostenible de los productos forestales certificados.

El recurso
La industria forestal
El papel de PEFC
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El recurso

Dos terceras partes del territorio gallego están ocupadas por masas forestales, que según los resultados del IV Inventario Forestal Nacional muestran unas existencias de madera en el monte gallego de 192.914.041 m3. No obstante, el seguimiento de la evolución del monte requiere una mayor intensidad de inventario y una adaptación de la metodología utilizada, por lo que la Consellería de Medio Rural de la Xunta de Galicia está desarrollando el Inventario Forestal Continuo de Galicia que permitirá conocer la disponibilidad real de las masas forestales gallegas, tanto desde un punto de vista tecnológico cómo económico.

Según el Anuario de Estadística Forestal de Galicia, en el año 2019, el volumen de aprovechamiento total nos montes gallegos alcanzó los 9.703.422 m³, de los que el 97% se realizaron en montes en gestión privada, principalmente en las provincias de A Coruña y Lugo. 

Del volumen total de madera, el 39,15% fueron coníferas, fundamentalmente Pinus pinaster y Pinus radiata, y el 60,85% frondosas, de las cuales el 95,2% corresponde a Eucalyptus spp.  

En Galicia por cada m³ de coníferas se aprovecharon 1,55 m³ de corta de frondosas.

La certificación forestal PEFC pone en valor los montes gestionados de forma sostenible, ya que la demanda creciente por parte de la industria forestal de materia prima con garantías de legalidad y sostenibilidad, se traduce normalmente en un incremento en los precios de la madera o de cualquier otro producto forestal certificado.

Los montes y el sector forestal desempeñan un papel crucial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas: Bosques y Bienestar humano (ODS 1, 2, 3); Paisajes sostenibles y alimentación (ODS 2,6); Igualdad de oportunidades, equidad de género y tenencia (ODS 4, 5, 10, 16); Cambio climático, energía y desarrollo bajo en carbono (ODS 7, 13); Cadenas de valor, financiación e inversión (ODS 8, 9, 12); Gestión forestal y restauración (ODS 14, 15).

La industria forestal

El monte es parte esencial de la economía gallega, con una población mayoritariamente rural y donde la mayor parte de las empresas de aprovechamientos forestales y de primera transformación están ubicadas, trabajando en los montes de la zona y con personal del entorno.

La cadena principal de transformación de madera supone más del 12% del empleo industrial alcanzando más de 21.000 asalariados directos, correspondiéndose el 48% con la industria de la madera, el 24% con la silvicultura y explotación forestal, el 20% con la fabricación de muebles y el 8% con la industria del papel (CNAE).

El sector de la transformación y comercialización de productos forestales está considerado como uno de los sectores estratégicos para el desarrollo económico del rural y para la consolidación y diversificación de su tejido empresarial. La importancia cualitativa del sector se incrementa al considerar las numerosas cadenas laterales y los proveedores de bienes de equipo, suministros complementarios, servicios de investigación e infraestructuras vinculadas al mismo. De este modo, el incremento de la producción en la cadena principal no solo provoca incrementos de empleo en esa rama principal, sino que en la medida en que demanda consumos intermedios de otras ramas también repercute en su empleo. 

La estructura de la cadena de valor supera las 2.200 empresas con una facturación de unos 2.200 millones de euros.

En 52 de los 315 ayuntamientos gallegos, la industria de base forestal representa más del 30% de los establecimientos industriales, por lo que a tu paso por Buxán y por cualquier otro lugar del tu Camino, podrás encontrar diversas empresas forestales. Las actividades de aprovechamiento forestal, aserrado, pasta y tablero mejoraron su volumen de negocio en los últimos años, creciendo también en la segunda transformación, impulsada especialmente por el segmento del contract.

El sector forestal tiene la oportunidad de ser protagonista y facilitador de una bioeconomía circular. 

La innovación y la mejora tecnológica contribuyen a la apertura de nuevos mercados, como en el sector textil con la necesidad de disminuir la utilización de materiales plásticos, utilizando productos derivados de la celulosa, consiguiendo materiales ecológicos y reutilizables, avances en el uso de nuevos materiales en composite en la industria del automóvil, incrementando el consumo de materiales biológicos con base de madera, el incremento de la bioenergía o en el campo de la construcción, con un incremento de la utilización de madera como elemento estructural en Europa.

XERA, la Agencia Gallega de la Industria Forestal creada en el 2017, tiene como finalidad el impulso de la actividad económica asociada a la industria forestal, con la mejora de la competitividad y de la innovación de las empresas del sector y con la coordinación de los centros de investigación y tecnológicos vinculados a la industria forestal.

Como ocurre siempre, la importancia de esta actividad económica se refleja en la toponimia: si vienes desde Muxía, por el N, el monte se denomina “Monte do Serradoiro”.

El Papel de PEFC

La certificación de Cadena de Custodia PEFC permite a las empresas de la cadena de suministro garantizar a sus clientes a origen legal y sostenible de los productos forestales certificados.

También proporciona una variedad de ventajas que ayudan al medio ambiente, a las personas y a las empresas, como el acceso a nuevos mercados y al cumplimiento de la legislación.

Para obtener la certificación, las empresas deben dar cumplimiento entre otras, a la Norma PEFC de Cadena de Custodia de Productos forestales y arbóreos, por lo que deberán desarrollar e implementar procedimientos para controlar la compra, el seguimiento, la fabricación, la venta, el etiquetado, el mantenimiento de registros de los materiales certificados, y superar anualmente auditorías por una tercera parte independiente.

Las empresas certificadas pueden usar la etiqueta PEFC en productos certificados y en materiales promocionales y corporativos, como folletos, catálogos o en la página web, permitiéndoles comunicar las prácticas responsables de forma visible a sus clientes.

Existen diferentes modalidades de certificación de la Cadena de Custodia que se adapta según el tamaño de la empresa o proyecto. La certificación de grupo de productores PEFC es una solución práctica para que la certificación sea factible para las pequeñas empresas legalmente independientes.

Galicia es líder nacional en empresas certificadas PEFC. Consulta nuestras cifras.

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Iniciativa promovida por el programa “O teu Xacobeo” de la Xunta de Galicia